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Displasia de cadera en adultos jóvenes: cuándo operar y qué tratamiento elegir

25 de septiembre de 2026 · Dr. Javier del Río

Radiografía anteroposterior de pelvis para el estudio de la displasia de cadera

La displasia de cadera no siempre da síntomas en la infancia. Aunque en Chile se realiza la radiografía a los 3 meses, esta puede no pesquisar displasias sutiles. Hay que recordar que la displasia de cadera es mucho más frecuente en mujeres que en hombres. Muchos pacientes llegan a la adultez joven con dolor inguinal, lateral de cadera o glúteo, sensación de inestabilidad o chasquidos, y recién ahí se diagnostica una cobertura acetabular insuficiente que viene desde el desarrollo. La buena noticia: tratada a tiempo, se puede corregir antes de que la sobrecarga termine en artrosis.

¿Qué es la displasia de cadera y por qué importa tratarla a tiempo?

La displasia de cadera es una alteración global de la anatomía de la cadera, que suele involucrar tanto el acetábulo como el fémur. Una de sus principales características es la cobertura insuficiente del acetábulo sobre la cabeza femoral. Esa falta de contención concentra la carga en un área más pequeña del cartílago, lo que con los años acelera su desgaste (artrosis). En pacientes jóvenes y activos, identificarla antes de que aparezca artrosis cambia completamente el pronóstico: permite conservar la cadera propia en vez de terminar necesitando un reemplazo protésico décadas antes de lo esperable.

Displasia borderline: por qué no recomendamos la artroscopia como tratamiento único

Un error frecuente es tratar la displasia borderline (o límite) únicamente con artroscopia de cadera, como si fuera un pinzamiento femoroacetabular clásico. Como equipo en el Centro de Cadera de Clínica Las Condes, contraindicamos la artroscopia aislada en estos casos: al no corregir el problema de fondo —la falta de cobertura ósea—, se sigue sobrecargando el labrum y el cartílago de la misma forma, y el resultado a mediano plazo suele ser una recaída de los síntomas o incluso una progresión más rápida hacia la artrosis. La artroscopia puede tener un rol complementario en casos muy seleccionados, pero no como solución única frente a una displasia borderline.

Osteotomía periacetabular (PAO) o de Ganz: el tratamiento de elección en pacientes jóvenes

En pacientes jóvenes con displasia sintomática y cartílago aún conservado, la osteotomía periacetabular (PAO), también conocida como osteotomía de Ganz, es el tratamiento que recomendamos como único procedimiento. Consiste en reorientar el acetábulo para devolverle una cobertura adecuada a la cabeza femoral, corrigiendo la causa mecánica del problema en vez de solo tratar sus consecuencias. Es una cirugía de mayor envergadura que una artroscopia, pero es la que realmente cambia la biomecánica de la cadera y protege la articulación propia a largo plazo. En casos seleccionados, una artroscopia de cadera puede ser necesaria para reparar lesiones condrolabrales.

Cuando ya hay artrosis: por qué preferimos la prótesis total de cadera, incluso en pacientes jóvenes

Distinto es el escenario cuando la displasia ya evolucionó a artrosis establecida. Ahí, aunque el paciente sea joven, la PAO deja de ser una buena opción: el cartílago ya está dañado y reorientar el acetábulo no revierte ese desgaste. En estos casos aconsejamos la prótesis total de cadera, priorizando la recuperación real de la calidad de vida por sobre intentar preservar una articulación que ya no funciona bien. Las prótesis actuales, con técnicas de mínima invasión, permiten a pacientes jóvenes volver a una vida activa sin el dolor crónico que arrastraban.

La clave: un diagnóstico preciso

Estas tres decisiones —evitar la artroscopia aislada en displasia borderline, elegir PAO en displasia sin artrosis, y optar por prótesis cuando ya hay artrosis— dependen de una evaluación clínica e imagenológica precisa. El estudio radiológico tiene que ser completo; es muy frecuente recibir pacientes en la consulta con radiografías mal tomadas o tomadas en decúbito en vez de de pie. Si tienes dolor de cadera persistente y antecedentes de displasia, o simplemente nunca te lo han evaluado, conviene una consulta dirigida antes de decidir cualquier tratamiento.


Sobre el autor
Dr. Javier del Río es traumatólogo especialista en cirugía de cadera y pelvis, Jefe del Equipo de Cadera de Mutual de Seguridad y parte del Centro de Cadera de Clínica Las Condes, en Santiago, Chile. Puedes ver su actividad académica y publicaciones aquí, o conocer más sobre la displasia de cadera, la artroscopía de cadera y la prótesis de cadera en su sitio.

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