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¿Cuándo es momento de operarse de una prótesis de cadera? Señales de que el tratamiento conservador ya no alcanza

15 de octubre de 2026 · Dr. Javier del Río

¿Cuándo es momento de operarse de una prótesis de cadera? Señales de que el tratamiento conservador ya no alcanza

Es momento de operarse de una prótesis de cadera cuando el dolor y la limitación ya afectan tu vida diaria (dormir, caminar, trabajar, cuidar a los tuyos) y los tratamientos conservadores dejaron de dar un alivio suficiente. No existe una radiografía ni una edad que decida por sí sola: la decisión se toma combinando tus síntomas, el examen de tu cadera, las imágenes y lo que tú quieres recuperar. La calidad de vida es la clave.

En mi consulta veo con frecuencia dos situaciones opuestas. Pacientes que llegan después de años de sufrir, convencidos de que “todavía no es el momento”, y otros que se preguntan si deberían operarse por un dolor que aún se controla bien. Este artículo te ayuda a ubicarte entre ambas.

Si llegaste aquí buscando una respuesta rápida, ve directo a las señales de que el tratamiento conservador ya no alcanza.

¿Qué es el tratamiento conservador de la cadera?

El tratamiento conservador es todo lo que se hace para controlar el dolor de la cadera sin operar. En artrosis de cadera es siempre el primer paso, y en etapas iniciales funciona bien. Habitualmente incluye:

  • Kinesiología y ejercicio: fortalecer los músculos alrededor de la cadera y mantener el movimiento. Cuando la artrosis ya es avanzada no recomendamos kinesiología porque aumenta el dolor.
  • Medicamentos: analgésicos y antiinflamatorios, por el menor tiempo y la menor dosis posibles.
  • Bajar de peso, si hay sobrepeso: cada kilo menos descarga la cadera en cada paso.
  • Bastón usado en la mano contraria a la cadera dolorosa, y adaptar actividades que la sobrecargan.
  • Infiltraciones. Solo en casos muy seleccionados, para aliviar la inflamación por un tiempo.
  • Y las células madre? Hasta el momento no hay evidencia clara que las células madre intraarticulares puedan detener o revertir la artrosis de cadera. El costo es muy elevado sin resultados demostrados.

Lo importante es entender qué puede y qué no puede hacer este tratamiento: alivia síntomas y mejora la función, pero no regenera el cartílago desgastado. Cuando el desgaste avanza, llega un punto en que ya no basta.

7 señales de que el tratamiento conservador ya no alcanza

Ninguna de estas señales decide sola, pero si te reconoces en varias, vale la pena consultar con un especialista en cadera.

  1. El dolor persiste a pesar del tratamiento. Hiciste kinesiología, tomas medicamentos y ajustaste tu actividad, y aun así el dolor sigue o vuelve.
  2. Te duele de noche o en reposo. Despertarte por el dolor o no encontrar una posición para dormir suele indicar un desgaste avanzado.
  3. Cada vez necesitas más medicamentos. Si los analgésicos o antiinflamatorios son diarios, o cada vez más fuertes, el problema no está bien controlado y además hay riesgos asociados a su uso prolongado.
  4. Se te hacen difíciles las tareas cotidianas. Ponerte calcetines o zapatos, subir escaleras, entrar y salir del auto, levantarte de una silla baja.
  5. Caminas con cojera o cada vez menos distancia. Si necesitas detenerte a descansar o usar bastón, y tu rutina se va achicando, la cadera está limitando tu vida.
  6. Notas rigidez y pérdida de movimiento. Sobre todo al levantarte en la mañana o después de estar sentado.
  7. Tu calidad de vida cayó. Dejaste de hacer lo que disfrutabas, duermes mal, estás más irritable o dependes de otros para cosas que antes hacías solo.

A esto se suma lo que muestra la radiografía: una articulación con desgaste avanzado, con el espacio articular muy disminuido, refuerza la indicación. Pero lo que más pesa es cómo te afecta a ti, no solo cómo se ve la imagen.

¿Hay que esperar a no poder caminar para operarse?

No. Es uno de los mitos más frecuentes, y esperar demasiado tiene un costo. Cuando la cadera lleva años muy dolorosa y rígida:

  • Los músculos se debilitan y se pierde condición física, lo que hace más lenta la recuperación después de la cirugía.
  • La cadera puede deformarse o acortarse, y la operación se vuelve técnicamente más compleja.
  • Aumenta el riesgo de caídas, sobre todo en personas mayores.
  • Se prolonga el uso de analgésicos y antiinflamatorios, que tienen efectos sobre el estómago, los riñones y el corazón.
  • Se pierden años de vida activa que no se recuperan.

Tampoco se trata de operarse apurado. Si tu dolor es leve o moderado y responde bien al tratamiento conservador, seguir con ese camino es una decisión válida. Lo razonable es controlar la evolución con tu especialista y operar cuando el beneficio supera claramente a lo que te está costando vivir con la cadera así.

Cómo evaluamos en la consulta si es el momento

La decisión se construye en tres pasos:

  1. Conversación. Te pregunto desde cuándo duele, qué te impide hacer, cómo duermes, qué tratamientos probaste y qué esperas recuperar. Tus metas pesan tanto como los exámenes.
  2. Examen físico. Reviso el movimiento y la fuerza de la cadera y la forma de caminar. También descarto otras causas de dolor que se confunden con la cadera, como problemas de columna, de la ingle o de los tendones laterales.
  3. Imágenes. Una radiografía de pelvis y cadera suele bastar para ver el grado de desgaste. En algunos casos se pide una resonancia o un scanner.

Con todo eso conversamos con calma: qué opciones hay, qué riesgos y beneficios tiene cada una, y si corresponde seguir con tratamiento conservador o planificar una cirugía. También evaluamos tu salud general para preparar la operación de la forma más segura posible. La decisión final es compartida.

¿Soy muy joven o muy mayor para una prótesis de cadera?

La edad, por sí sola, no es el criterio. Lo que importa es cuánto daño tiene tu cadera y cuánto te limita.

  • Si eres joven, y tu cadera está muy dañada (por displasia, necrosis avascular, secuelas de una fractura u otras causas), no tiene sentido sufrir años esperando una edad “adecuada”. Las prótesis actuales están diseñadas para durar muchos años, y si en el futuro se necesita un recambio, es un procedimiento conocido y resoluble.
  • Si eres mayor, la edad avanzada no es una contraindicación. Lo que importa es tu estado de salud general. Muchos pacientes de 80 años o más recuperan autonomía y movilidad con una prótesis bien indicada.

En ambos extremos, la pregunta correcta no es “¿cuántos años tengo?”, sino “¿cuánto me está quitando esta cadera y qué puedo recuperar?”.

Preguntas frecuentes

¿Cómo sé si mi dolor de cadera viene realmente de la cadera?

El dolor de cadera suele sentirse en la ingle, a veces baja por el muslo hasta la rodilla. El dolor en la zona lateral o en el glúteo puede venir de los tendones o de la columna. Un examen físico y una radiografía permiten distinguirlos.

¿Las infiltraciones curan la artrosis?

No. Pueden aliviar el dolor por un tiempo, pero no regeneran el cartílago. Son una herramienta útil mientras se decide el momento, no una solución definitiva. Las usamos con poca frecuencia, solo en casos seleccionados.

¿Puedo seguir esperando si el dolor es soportable?

Sí, siempre que tu calidad de vida sea aceptable y lo controles con tu médico. Lo que no conviene es esperar sin seguimiento mientras la cadera se deteriora.

¿Cuánto dura una prótesis de cadera?

Las prótesis modernas están diseñadas para durar muchos años, y la mayoría de los pacientes las mantiene funcionando por 20 años o más. La duración depende de factores como la edad, el peso, el nivel de actividad y la técnica quirúrgica.

¿Cuánto demora la recuperación?

Depende de cada paciente, pero la mayoría camina con apoyo el mismo día o al día siguiente de la cirugía y retoma sus actividades cotidianas en las semanas siguientes. Puedes ver los plazos de recuperación de una prótesis de cadera etapa por etapa.

¿Cuándo debo consultar?

Si tu dolor de cadera te despierta de noche, limita tus actividades o ya no se controla con el tratamiento que estás haciendo, es buen momento para una evaluación.

¿Crees que es tu momento?

Si te reconociste en varias de las señales de este artículo, no tienes que esperar a que el dolor sea insoportable. Una evaluación con un especialista en cadera te permite saber en qué etapa estás, qué opciones tienes y qué puedes esperar de cada una. A veces la respuesta es seguir con tratamiento conservador, y a veces es planificar la cirugía con tiempo y tranquilidad.

Contenido informativo. No reemplaza la evaluación médica presencial.


Sobre el autor
Dr. Javier del Río es traumatólogo especialista en cirugía de cadera y pelvis, con más de 20 años de experiencia, Jefe del Equipo de Cadera de Mutual de Seguridad y parte del Centro de Cadera de Clínica Las Condes, en Santiago, Chile. Es past presidente de la Sociedad Chilena de Cirugía de Cadera y Faculty AO. Puedes ver su actividad académica y publicaciones aquí, o conocer más sobre la prótesis de cadera, la revisión de prótesis y las patologías de cadera y pelvis en su sitio.

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